Pues este verano comenzó en Huesca, en el Hotel Abba para más referencias, y se trataba de un festejo-encuentro de l@s alumn@s del curso de bachillerato intercolegial del 71-72, unos 54 años después. Al evento acudimos más de cien personas de los Colegios de Santa Ana, San Viator, Santa Rosa, Salesianos y Seminario. Los del Seminario éramos el grupo más reducido, también era la entidad menos numerosa en "aquellas épocas".
La celebración comenzó con "la identificación" de cada uno de nosotros, y salvo los inicios dubitativos enseguida nos reconocimos y empezamos a recordar aventuras e historietas pasadas de unos con otros, sobre todo entre l@s de cada colegio. Luego la interacción con otros colegios ya fue menos fluida pero aún así presente pues tod@s habíamos coincidido de una u otra manera en COU.
| Noticia del evento |
Hablamos de lo divino y lo humano, incluidas nuestras situaciones actuales, todos en la setentena o cercanos, con más o menos achaques, con más o menos nietos y nietas y con más o menos peso (lo digo por mi exclusivamente). Disfrutamos de una presentación de recuerdos de la época y de una canción original destinada exclusivamente al acontecimiento.
Así fue entrando la tarde y poco a poco fuimos abandonando el local, como se suele decir cada mochuelo a su olivo. Es un poco injusto despachar con unas líneas la fiesta, pues el trabajo de la organización fue inacabable, así que mil gracias a tod@s por la tarea y especialmente a Mariano, representante del Seminario en este jolgorio.
Sin tiempo para mucha reflexión, ya con la familia participamos en la celebración del cumpleaños redondo de nuestro amigo y más, Eugenio, en una fiesta más o menos sorpresa que su familia más próxima había preparado en la playa. Como siempre, lo pasamos bien, reímos, hablamos, comimos, bebimos y no sé si hasta cantamos. Magnífico día.
Este año, La Peña La Alegría fue invitada a ser pregonera de las fiestas de Villanueva de Sijena, así que sin prisa pero sin pausa fuimos destinando días a la preparación del mismo y adyacentes entre todos los integrantes. Divertido pero no especialmente fácil.
| En Tossa con los niet@s |
El complejo no estaba a pie de playa y a unos tres kilómetros de la villa, pero disponía de actividades organizadas y varias piscinas de tamaños diversos donde los chicos y no tan chicos pudieron disfrutar a la vez que se libraban del intenso calor que nos acompañó esos días y el resto del verano.
Lo dicho pasamos como cada año un finde espectacular, en el que Pili y yo alargamos un día más para librarnos de las inclemencias del tiempo que supone estar en nuestra ciudad en esos días de julio con el jolgorio de una fiesta mayor, viviendo como vivimos en el centro.
Antes del siguiente evento que fueron las fiestas de Albalatillo, hubo que preparar algunos de los aspectos que requería la lectura del pregón de las fiestas de Villanueva, con reuniones, telefónicas y presenciales e intercambio de ideas y textos. Al final se dejó más o menos cerrado salvo alguna intentona de última hora de cambios. También se encargaron camisetas conmemorativas del acontecimiento.
Como digo las fiestas de mi pueblo (Albalatillo) se ciñeron básicamente al programa habitual de cada año con algunas variaciones y alguna novedad que siempre es bueno añadir a lo que ya funciona bien por aquello de intentar ganar adeptos a las celebraciones.
| Albalatillo en fiestas |
Una de las particularidades de este año es que hubo "Mundial", casi se me ha olvidado ya, y el hecho de que España jugase la final hizo variar alguna de las actividades: el festival de jota estaba programado a la hora de la final, claro que la comisión no sabía cómo iban a ir los resultados. Así que se cambió por una pantalla gigante en la plaza donde pudimos ver el partido, con bocata y cerveza en el descanso y jolgorio añadido después de acabar el mismo. Las jotas no se perdieron, se trasladaron al día siguiente.
Y una cosa especial, la fiesta que se hace para homenajear a los mayores (primer año que me acerco) que estuvo muy bien amenizada por una tuna que siempre aporta alegría, gresca y hasta ganas de cantar a los asistentes. Decir tuna es mucho decir, lo dejamos en seis tunos, ninguno en edad universitaria. Bueno uno de ellos colaba. Es igual, jolgorio garantizado y nos regalaron una bolsa muy chula...
Antes de iniciar la fiestas de Villanueva de Sijena, siguiente etapa del verano aun pasamos unos días por casa con el fin de poder echar una mano a los hijos que trabajaban y no tenían escuela de verano para los nietos. Cuatro días y de nuevo a la casa del pueblo, donde ya se había instalado el resto de la familia.
Llegamos un poco justos a la fiesta, y el mismo día de la víspera fuimos a hacer las compras, pues aunque hay muchas actividades gastronómicas en la fiesta, las neveras de casa estaban casi vacías. Por fortuna, las de la Peña las habían rellenado el resto de los peñistas y nosotros llegamos, como se suele decir a mesa puesta.
| Las pregoneras |
El primer día tuvo lugar el pregón de las fiestas como es tradición y corrió a cargo de las integrantes como he dicho de la Peña de La Alegría, la más antigua de la localidad. Un pregón muy emotivo también que repasaba la historia de la peña, que no era otra cosa que la historia de los últimos 50-60 años del pueblo. Leído a cinco voces, todas ellas emocionadas y algo nerviosas supieron darle un aire de naturalidad que impregnó el ambiente al que se sumó una cierta curiosidad por la presentación en una pantalla gigante de las fotografías de la Peña en todas sus épocas.
El pregón terminó, en mi opinión muy adecuadamente con las notas de una conocida canción del grupo Amaral que en una de sus estrofas repite varias veces "son mis amigos". Toda una declaración de la amistad que significa o puede significar la pertenencia a uno de estos grupos de personas, que aquí conocemos con el nombre de "peñas".
Luego la fiesta siguió con la programación, como decía en la de Albalatillo, con las cosas que funcionan y alguna novedad que ayude a mentener el interés. Lo difícil que se lo ponemos a las esforzadas comisiones de fiestas. El guiñote, que a pesar de formar una nueva pareja, igual nos eliminaron a las primeras de cambio. La cena de alforja en la plaza, que cada año que pasa me gusta más, sobre todo teniendo en cuenta que cada vez los condumios son mejores. También parte de la peña dedica tiempo a las celebraciones religiosas creo que más que por devoción, que alguna debe haber, porque después hay vermutillo.
Este año, el universo nos preparaba una sorpresa para justo acabadas las fiestas. No era otra cosa que el "esperado y más que famoso" eclipse total. Aquí se preparó un lugar de observación del mismo en la explanada de las piscinas, con una explicación astronómica la noche anterior a cargo de un experto de la NASA, es nuestro vecino Juan Emilio, apoyado por el Ayuntamiento y algunos colaboradores más como nuestro también vecino David.
| El eclipse |
| Cena en Huesca. Restaurante Flor |
También pasito a pasito, regresamos a los coches, que finalmente estaban más cerca de lo que parecía y volvimos cada uno a su casa a un merecido descanso de tanta fiesta y tantas emociones.
Así fue pasando el verano, aunque este año nos saltamos la escapadita a la montaña. No obstante seguimos haciendo los gintonics de rigor de cada año, salteados con alguna cena de las típicas de la peña, pica-picas, rabo de toro, caracoles y cualquier cosa que sirva de excusa para reunirnos y echar unas risas que tan bien nos van para mantener la salud, la mental y la otra.
Y esto viene, a que un servidor tuvo la ocurrencia de desarrollar un absceso perianal (grano gordo en el culo), que me fastidió los últimos días en el pueblo, hasta el punto que tuvieron que intervenirlo de Urgencias en el Hospital de San Jorge en Huesca. Y lo digo porque la atención allí recibida fue exquisita y además clínicamente eficaz, igual que las curas que posteriormente me dispensaron en el centro de Salud de Sariñena y de Villanueva.
Ya poco tiempo quedaba por hacer cosas en el pueblo, aunque siguieron actividades relacionadas con Servet y su vida, así como actuaciones musicales, y que por razones obvias no pudimos asistir. Regresamos a Terrassa a continuar con la convalecencia del proceso y aún nos dió tiempo el fin de semana de la diada para ir a comer toda la familia un arrocito a la playa.
Fin del verano y hasta la próxima, esperando poderlo pasar con algo menos de calor, y también con algo menos de inconveniente de salud, todo y que tampoco es que sea nada especialmente grave, solo es especialmente puñetero...