miércoles, 28 de junio de 2017

La ola de calor, o sea el verano...

Como cada año por estas fechas nos invade una ola de calor, que genera cientos de alertas "por fenómenos meteorológicos" de diversos colores, en todos los medios de comunicación, que como cada vez son más, uno no acaba de saber si le agobia el calor, o las noticias sobre el calor.
Y con esta "ola" viene la ilusión de las ya inevitables vacaciones con cientos de ideas de que hacer. Quizá la palabra no seas cientos, sino algunas.
En cualquier caso y siempre a remolque del calor, de estas ideas las más plausibles son las de ir a un sitio que haga fresco, o incluso frío. Así que toca buscar estos lugares a fin de que no nos pase como a una gran mayoría de la población: Que el calor le afecta a los sesos, le turba la mente y le conduce inexorablemente a decir tonterías en el mejor de los casos.
El calor o "la calor"
Y desde luego no faltan ejemplos de lo que estoy diciendo y sino observemos las elucubraciones respecto a la corrupción de un presidente: "en España hay personas corruptas, demasiadas, pero España no es un país corrupto. La corrupción en España no es la regla, sino la excepción".
Otro claro ejemplo es la expresión de algún aspirante a presidente, que sin aviso previo te lanza una perorata, al menos para mi díficil de entender, igual porque también me hace mella el calor:
"En este momento, feminizar la política es construir comunidad en los barrios, en los centros de estudio, en los centros de trabajo y centros sanitarios, eso que tradicionalmente conocemos, porque hemos tenido madres, que significa cuidar".
O la constatación de un dirigente con liderazgo recien estrenado de la importancia que tienen los husos horarios: "el reloj del PSOE y el reloj de España marcan a partir de hoy la misma hora".
Incluso las conclusiones derivadas de premisas bien ciertas, de otro presidente que en su discurso denota poca fe previa en algún club de futbol: "el ascenso del Girona a Primera División demuestra que no hay nada imposible". 
Peras y Manzanas
O la pérfida y pseudoparanoica visión del Estado que tiene algún vicepresidente, aspirante a presidente: "Ves que todas las estructuras del Estado usan toda su fuerza para hacer daño y cargarse las esperanzas de la gente"
Aunque uno no sabe si solo es el calor lo que hace decir cosas raras a nuestros ilustres políticos, pues hay ejemplos algo más lejanos en el tiempo de afectaciones en las cabezas, que no sé bien si ocurrieron en invierno o en alguna ola de calor.
Como ejemplo una frase ya célebre de una alcaldesa, támbién célebre: "El matrimonio homosexual es como si se suman una manzana y una pera... ¡nunca pueden dar dos manzanas!" 
Y lo mas significativo, sobre todo si lo dice un hombre que conoce la economía nacional y hasta las internacionales por haber sido responsable en parte de algunas de ellas: "Una pareja puede comprar una casa sólo con el 19% de su renta gracias a la política de vivienda del Partido Popular."
Pero para lío mental el que se montó un presidente que consiguó que la mezcla de pera y manzanas fuese casi un juego de niños: "Estoy muy a gusto y muy tranquilo porque tenemos un Rey bastante republicano."
Husos horarios
Ahora bien, a mi parecer lo más espectacular de la política lo compuso con una oratoria fuera de serie, alguien que fue presidente del mundo mundial: "Hay mucha especulación y me parece que seguirá habiendo mucha especulación hasta que la especulación termine". 
Como que todo esto iba de calor, y no sé por qué arte de magia ha acabado en algo similar a la "Antología del disparate", no quiero acabar sin otras frases, que por ser relacionadas con el fútbol siempre me han gustado y tampoco tienen desperdicio.
Un ilustre jugador que vistió de blanco y luego fue entrenador, llegando a conclusiones casi imposibles: “Si el balón hubiera pasado la línea de gol, hubiera sido gol.”
O la de otro ser humano con trayectoria similar aunque vistió de azulgrana y que hizo un memorable resumen de su filosofía futbolística: “Para jugar al fútbol no se debe sufrir. Lo que se hace sufriendo no puede salir bien.”
Pero para resumen de la filosofía futbolística, la que hizo en mi opinión "el maestro de maestros" de esta disciplina: “Es todo muy sencillo: si marcas uno más que tu oponente, ganas.”
Bien, ya escribiré sobre el calor, cuando haga algo de fresco y mi neurona pueda centrarse en el tema que le propongo...



martes, 6 de junio de 2017

Albalatillo C.F. 1

Hace unos cuarenta años, más o menos, como creo que ya he explicado en alguna entrada se nos ocurrió a unos cuantos ilusos del pueblo crear un equipo de futbol federado para poder competir en la liga regional que organizaba la Federación Aragonesa de Futbol.
El campo desde Google Maps
El caso es que nos decidimos al ver que los pueblos de nuestro entorno tenían su equipo y nos animaban a hacer la inscripción. Dicho y hecho, no sin antes padecer una serie de impedimentos, dificultades y hasta penurias económicas, pues cada paso que dábamos costaba dinero. No obstante al final se consiguió el objetivo que fue entrar en la liga de Segunda Regional y empezar a jugar de acuerdo al calendario establecido por la propia delegación de Huesca.
Los artífices de este gran logro, ya lo contaré algún día, fueron muchos, prácticamente todo el pueblo. De muchos (directivos, socios/as, jugadores, aficionados... etc) ya di cuenta en el pregón de fiestas del pueblo, que tuve el honor de hacer en 2007, pero como todos no cabían, desde aquí mi reconocimiento por el esfuerzo.
Pero lo que yo quería contar hoy, son anécdotas, partidos memorables, historietas, costumbres y demás condimentos que hicieron de los años aquellos una auténtica delicia, de vivirlos y de recordarlos.
El primer partido oficial del flamante nuevo club Albalatillo CF, fue en nuestro campo contra el CF Sangarrén: Fueron los primeros puntos en un ajustado 3-2, después de haber ido ganando 3-0. Creo que nos dormimos en los laureles, aunque también tiene que ver que la especial orientación del campo y la presencia del cierzo favorecían atacar contra la portería que estaba más cercana a los vestuarios. Este detalle, nos ayudó en alguna ocasión a sacar adelante algún que otro partido.
Delante de la portería del cierzo
La siguiente anécdota tiene que ver con un desplazamiento a Jaca, de los primeros que hacíamos en autocar, pues los más cercanos eran en coches particulares, que socios y simpatizantes ponían a disposición del equipo. En el autocar íbamos el equipo en sí y todos los espectadores que cabían hasta completar el mismo. El viaje era una fiesta: cánticos, almuerzo en Arguis, donde nos trincamos un par de botas de vino (no había controles antidoping) y luego llegada a Jaca, previo paso por Monrepós (nada que ver como está ahora) y comida programada en destino con tiempo suficiente para hacer la digestión, al menos de los que íbamos a jugar.
Como llegamos con tiempo a alguien se le ocurrió que podríamos tomar un vermut antes de ir a comer y a ello fuimos todos. Llegó la hora del ágape y todos al restaurante elegido. ¿Todos? No, todos no. Pese a ello, comimos y cuando íbamos a tomar los postres, aparecieron por la puerta los dos porteros del equipo en unas condiciones solo regulares, teniendo en cuenta que había que jugar en dos horas. Parece ser que el vermut les hizo una mala pasada, a pesar de lo cual venían los dos especialmente "contentos". Después de una breve deliberación entre el entrenador y su segundo, o sea Pepe "el del Rullao" y Casaña llegaron como casi siempre a una decisión justa: Jugarían un tiempo cada uno... Creo que al final del partido empatamos y ninguno de los dos "porteros contentos" fue responsable del resultado.
El equipo de un día en Pomar
Otro partido memorable fue con Villanueva de Sijena, eterno rival desde el primer momento, casi podría decirse que los partidos con ellos eran auténticos "derbys". Creo que era una eliminatoria de la conocida como Copa Primavera, un torneo eliminatorio, en el que en el partido de ida habíamos empatado y ahora en nuestra casa, el resultado iba empate a 1 gol, cuando no recuerdo que jugador de nuestro equipo consiguió el 2-1 en una posición algo dudosa. No había jueces de línea, así que el árbitro se las tenía que apañar solo en este tipo de decisiones. Total que el equipo contrario vio claro el fuera de juego y se abalanzaron contra él, reclamando por la jugada, con tal ardor e indignación que a uno de los jugadores se le escapó un tortazo que fue a dar en la cara del trencilla. No se puede justificar esta acción, pero todos cometemos errores y obviamente los pagó el futbolista con la expulsión y la suspensión del partido.
La federación decidió que se jugasen los 20 minutos que faltaban. Y sí que se jugó, en un día de esos que el cierzo es imparable y con nosotros jugando a favor de él. Así que entre la fuerza del viento y el "tranquillo" que nosotros le teníamos cogido, de tantas tardes de juego, en ese tiempo conseguimos meter tres goles, sin que ellos pudiesen casi ni salir de su campo. Ellos jugaban con uno menos por la expulsión del día anterior y nosotros con uno más, que de vez en cuando nos echaba una mano: El "maravilloso" cierzo.
Quedan muchas más aventuras que iré narrando, pero la premisa del tamaño de las entradas del blog se mantiene en pie, así que esta la cierro aquí.
P.D.: Las fotos no son muy buenas pero aún así las pongo, algunos nos reconocemos en ellas!!!
Foto Delante de la portería del cierzo: Atarés, Pepito "el Koski" y Loscertales
Foto El equipo de un día en Pomar: De pie, de izquierda a derecha: J. Andrés Casaña, Enrique Tabueña, Antolino Tabueña, Manuel Pueyo, Javier Casaña, Nacho Lasierra, José Mas. Agachados, de izquierda a derecha: Pedro Pueyo, Jesús Lasierra, José A. Atarés, J. Andrés Loscertales, Francisco Marcial, Miguel A. Maestro y ??? (creo que es uno que vivía en Barcelona, se llama Toni, y seguramente vino a echarnos una mano, en un partido de verano, en que no teníamos demasiados efectivos...)

jueves, 18 de mayo de 2017

Madrid y... San Isidro. Parte Segunda

Domingo 14.
A la hora convenida todos en el hall del hotel, dispuestos a desayunar antes de salir a la nueva conquista de la ciudad. Aquí hay que hacer una mención especial al buffet del hotel: Excelente salvo un pequeño problema. Como no lo teníamos contratado nos dieron un buen cañazo: más de 20 € per cápita. La verdad es que yo fui un poco el responsable del desaguisado ya que le dije a Mery que no hacía falta, que había infinidad de bares cercanos  donde ir a tomar chocolate con churros, e incluso mejores que en el hotel. Me confundí de hotel. Menos mal que como ya lo sabíamos antes de empezar, nos encargamos de que no tuviesen ganancias a costa nuestra, al menos con Martín y conmigo: nos comimos medio buffet (yo venía descansado de la cena del día anterior).
En el embarcadero
Empezamos a caminar después de dejar el equipaje en la consigna del hotel, en dirección hacia El Retiro. Esta vez bajamos por una calle con menos trampas que la del sábado.
Llegamos al parque, todavía no estaba muy concurrido aunque ya sonaban las notas de la banda de música del Ayuntamiento de Madrid en un concierto al aire libre, suponemos que celebrando las fiestas de San Isidro, patrón de la ciudad y de "los labradores".
Pero no era precisamente por la música por lo que estaban interesadas las tropas, sino que una facción capitaneada por Pili se lanzó sin aviso y sin consenso a remar por el proceloso estanque. Casi sin enterarnos, la susodicha, Mery, Alicia y Martín ya estaban peleándose con los remos, dando giros en la barca sobre si mismos, hasta el punto que con Roberto dudábamos que fuesen capaces de salir del embarcadero.
Poco a poco fueron alejándose a trancas y barrancas, dando la impresión que la barca no iba donde ellos querían sino donde le daba la gana a ella, como si tuviese vida propia. En ese momento y tal como se iban alejando nos volvieron a entrar las dudas ahora sobre si sabrían volver al embarcadero. Bueno como son mayorcitos todos los dejamos a su aire y fuimos a sentarnos a un banco a la sombra que se estaba la mar de bien.
Remando
Al poco rato aparecieron los intrépidos navegantes, comentando la travesía a grito pelado. Una que el otro la había mojado. Otra que con las vueltas se había mareado y amenazó con vomitarles dentro de la barca. Otra también mojada no se sabe como. En fin una aventura más que contar y la extrañeza de los cuatro de que no hubiésemos cogido el resto otra barca: Igual querían jugar a los piratas y el abordaje, saltando de una barca a otra... siempre nos quedará la duda.
Sin tiempo que perder, nos dirigimos a la salida del parque por la Puerta de Alcalá (con una gran originalidad la mayoría dijimos mírala, mírala, mírala) cuya rotonda estaba ocupada por una concentración de "moteros". No se cuantas, pero muchas y muy diversas Harley-Davidson estaban dando vueltas. Los aficionados a las motos, que de todo hay en el grupo se quedaron mirándolas como hipnotizados, hasta que alguien hizo referencia a lo lejos que estábamos todavía del lugar previsto para comer y la hora que era.
Así que enfilamos la calle de Alcalá hasta la Puerta del Sol, pasando por la Cibeles, que fotografiaron algunos merengues del grupo, que también los hay. Desde allí y por la calle Arenal, donde Pili logró el milagro de hacer mover una estatua de bronce, fuimos al Teatro de la Opera y a la Plaza de Oriente y Palacio Real, donde hicimos una parada para recorrer el lugar al tiempo que íbamos mirando los lugares donde se podría comer algo, que las fuerzas ya empezaban a estar justas. Vimos el Café Real y la Taberna del Alabardero, entre otros, pero no acababan de ajustarse a las expectativas que teníamos en ese momento.
El oso y el madroño
Decidimos por unanimidad dirigirnos hacia la plaza Mayor con la intención de tomar unas tapas en cualquier terraza y proseguir nuestro camino. La cosa estaba fácil, las dos de la tarde, la víspera de San Isidro, Madrid, Plaza Mayor y un grupo de ocho personas. Cualquiera de los establecimientos estaría esperándonos con las manos abiertas y una mesa de la capacidad necesaria. Unos entraron en el mercado de San Miguel, no cabíamos nadie más. Los que no pudimos entrar nos fuimos a la plaza que estaba "abarrotada" de todo tipo de público, grupos de locales, grupos de foráneos sin camiseta y con mucho líquido ingerido, grupos de turistas más o menos despistados y el personal habitual de la zona que entre otras cosas te intentan quitar la cartera mientras te venden algo.
Intentamos convencer o liar a uno de los camareros para que nos preparase sitio para ocho, donde solo cabían cuatro. El hombre no lo veía claro, pero los ánimos de otro camarero compañero suyo le ayudaron a tomar la decisión de pedir a una pareja a cambiarse de mesa y ajustando otra en el espacio que quedaba, nos hizo sitio para los ocho: Buena voluntad de los camareros y de los comensales.
La Puerta de Toledo
Comimos relativamente bien unas tapas (calamares, callos, ensalada, tortilla de patata...) y la cara del camarero cambió cuando le dije que vendrían dos más a tomar café. Eran Ana y Juan que habían estado en una boda el día anterior y yo había contactado con ellos y les dije donde estábamos. Supongo que por no montar más lío, nos dijo que no tenían café. Luego Pili entró en el local y cafetera si tenían, pero no era cosa de andar chinchando después de la amabilidad que habían tenido.
Tras un breve intercambio de conversación, los dos nuevos se fueron pues su AVE salía a las 16:30 y los otros ocho decidimos ir a tomar café a otro sitio. Y aquí empezó el debate: al levantarnos de la mesa, a Pili se le ocurrió que quería ir a la Puerta de Toledo, el resto a tomar café. Tras un breve "rifi-rafe" siempre conyugal, David decidió acompañarla a la puerta y el resto fuimos a La Latina a intentar lo del cafe. La verdad es que no lo conseguimos y tras algún intento en un local, que casi parecía aquellos del soho neoyorkino, por la estética y porque estaba a reventar, y pasar por delante del "remodelado" Mercado de la Cebada, instamos a los dos miembros díscolos del grupo a que se presentasen en la parada de taxi del Metro Latina y nos dirigimos al hotel... ¿A qué? A tomar café. Luego recogida de equipajes, taxi, Puerta de Atocha, AVE, Huesca y Barcelona.
Fin de las operaciomes: Experiencia magnífica, exportable y repetible.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Madrid... y San Isidro. Parte Primera

Pues resulta que Mery y David tenían muchas ganas después de su boda de hacer un viajecito a Madrid con sus respectivos padres. Y resulta que nos lo comunicaron a Pili y a mí. Y resulta que nos apuntamos también, como no podía ser de otra manera.
Las porras
Resumiendo que montaron un viaje para ocho, eso sí con tiempo suficiente para poder coincidir todos y adecuarlo a las disponiblidades de cada uno. Así surgió la fecha del viaje: el fin de semana del 13 y 14 de mayo. Los días de las fiestas de San Isidro en la capital: así estaríamos tranquilos, sin aglomeraciones, sin colas donde quisiésemos ir, etc, etc... La verdad es que al menos yo no me di cuenta de la elección hasta unos días antes. En cualquier caso y como somos gente aguerrida, que nos va la marcha y no nos preocupan los festejos, nos lanzamos a la aventura, siguiendo las pautas que habían marcado para tal evento, Meritxell y David.
Sábado 13:
Grupo A: Pili y José Antonio: Despertar a las 05:00 horas. Hay que ir de Terrassa a Barcelona, a la Estación de Sants, aparcar el coche, coger el AVE a las 07:00 horas: Madrid a las 09:50 horas
Grupo B: Alicia y Roberto,  Margarita y Martín, Meritxell y David. Despertar a no sé que hora. Coger el AVE a no sé que hora: Madrid a las 10:30 horas.
El lugar elegido
Así que a las 10:30 estamos todos en Madrid. A algunos nos ha dado tiempo de tomar un cortadito y unas porras, típicas de la capital, antes del encuentro. Una vez comprobado que Martín ha cumplido al pie de la letra el encargo que le había hecho Meritxell, y salvada la primera deliberación del grupo ya compacto (A+B) en favor del gremio del taxi y en detrimento del metro, aterrizamos en el Hotel, donde siendo la hora que es, no podemos hacer el check-in todos, cosa que resuelven muy amablemente haciendo el de una de las habitaciones, donde dejamos los equipajes todos, antes de lanzarnos a la conquista de Madrid.
El periplo se inicia desde la zona alta de la calle Serrano, cerquita de nuestro hotel. Al prinicipio el ritmo de los ocho participantes es adecuado, sin precipitarnos. Como que la calle hace un ligero desnivel de bajada el paseo se hace fácil, y con estas condiciones no es de extrañar que tardásemos en llegar a Goya, casi hora y media!!! Supongo que no tengo que explicar en todos los comercios, tiendas, boutiques, etc, etc., en que entraron las féminas del grupo, y al resto de la comitiva, estar parados esperando, caminar a tirones y que no hay ni una solo concesionario de coches en toda la calle, nos abrió el apetito.
El cocido madrileño
Nos personamos en La Taberna de la Daniela, previa reserva, a degustar el típico cocido madrileño. Estuvo perfecto como reza su web: sota, caballo y rey. O sea: sopa, garbanzos con verduras y carnes. Un par de botellas de rioja, postres de la casa, agua, cafe y chupitos variados de orujo sin medida (te dejan la botella en la mesa).
Ligero paseo hasta el hotel para siesta reparadora, y alguno del grupo, debido a los excesos en la comida sufre un apagón informático, que lo deja fuera de juego hasta la noche. Así que no sé que pasó hasta las nueve, en que me uní al grupo, que buscaba sitio para cenar. Tapeo de calidad la mayoría y el que suscribe dos aguas con gas.
A continuación espectaculo teatral en la Gran Via: El club de la comedia, con una presentadora grandota y graciosa, una excelente monologuista valenciana, un malagueño travieso, el infalible Agustín Jimenez y una chica del público, que con su risa "especial" colaboró de manera importante a que se descentraran los actores y riésemos todos a destiempo, pero finalmente, una gran noche de comedia en el teatro Rialto.
Taxi al hotel, deliberaciones sobre la hora de levantarse el día siguiente con acuerdo final a gusto de todos, buenas noches y como dice otro cómico: Mañana más, pero no mejor que es imposible.

lunes, 15 de mayo de 2017

La boda de M&M

No pensaba yo que sería tan complicado para mí, escribir de la boda de M&M (Mónica y Manel). Es posible que esta dificultad nazca del hecho real de que la boda la han organizado ellos dos integramente y el resto solo hemos ayudado en lo que hemos podido y se nos ha requerido. En cualquier caso lo interesante es que ya ha pasado la fiesta y de manera exitosa, hemos dejado atrás los nervios previos, han hecho su viaje y están ya de vuelta e inmersos en el quehacer diario, una vez cerrado el paréntesis que supone "la boda".
Lejos queda la apertura del paréntesis, aquel momento en que M&M nos comunicaron la intención y la decisión de casarse, que de alguna manera para mí resultó una sorpresa, agradable, pero sorpresa.
Así que superada esta primera impresión, como no podía ser de otra manera, les comunicamos que ahí estabámos nosotros los padres, para lo que nos necesitaran. La verdad es que lo tenían bastante claro: la ceremonia civil, la festiva, los lugares y las características del evento, con lo que entiendo que lo tenían ya pensado y hablado antes de comunicarnoslo. Como debe ser.
A partir de ese momento la dirección de la boda toma diversas ramificaciones, la de los novios, la de los amigos, la de los familiares... y la de los padres del novio, que es desde la perspectiva que yo puedo hablar y escribir.
La llegada de la novia
Lo primero que hacemos es pensar en que necesitaremos un vestido (Pili) y un traje (José Antonio), pero falta tanto tiempo que lo posponemos. En este primer periodo de preparativos nuestra función se limita a colaborar en algunos de los papeleos legales que hancen falta y que intenta agilizar Pili. Por no ser pesado, todo llega a buen fin en los plazos previstos y la boda en el juzgado se puede llevar a cabo en las fechas programadas.
Poco a poco, se van definiendo cosas, o mejor dicho, los novios las van definiendo. Nos invitan a una jornada de puertas abiertas del lugar que han decidido para la fiesta, un lugar precioso, coqueto y no demasiado grande que nos parece perfecto: Mas Ventós, en Sentmenat del Vallés. Disfrutamos de una degustación de las tapas que compondran el aperitivo del acontecimiento. Encantados por la cantidad (21 platillos) la variedad (carne, pescado, vegetal, frío, caliente, elaborado, crudo) y por la presentación en el jardín de la masía. También fuimos una noche con los padres de Mónica a probar platos para después del aperitivo y más o menos todos coincidimos en la elección.
Conocemos también el detalle de que para la ceremonia Manel, quiere salir de nuestra casa... Por abreviar también: pintura, repaso de instalaciones, decoración floral, cambios de complementos, etc... durante unos cuantos días para que todo esté en perfecto "estado de revista" el día D.: Igualmente conseguido.
En todo este espacio de tiempo hemos ido acumulando diversas pruebas de trajes y vestidos y con el mismo resultado, todo OK para el día de autos. Hasta los últimos detalles están a punto: todas las invitaciones confirmadas, las golosinas preparadas y las sorpresas bien guardadas.
Los primeros invitados son la familia del pueblo, para los que M&M han reservado alojamiento en Sabadell. Comemos con ellos y con Manel en el restaurante de debajo de casa. Los Dolz Nogués, se lo montan a su aire, su intendencia es más complicada que la del resto. Una vez comidos, peinados y maquillados, mejor maquilladas, no vestimos de boda y nos dirigimos hacia el lugar del evento, todo en el horario previsto, a pesar de las muchas fotografías del reportaje.
La ceremonia
Somos de los primeros en llegar, como estaba previsto: Nos recibe la maestra de ceremonias y nos explica como hemos de hacerlo todo, principalmente los novios y los padrinos. También está la jueza que dirigirá las operaciones y que nos hace también un pequeño esquema de como irá todo.
Los invitados empiezan a llegar poco a poco pero sin pausa. El parking se va llenando de coches y los trajes y vestidos de fiesta y los complementos de los mismos van engalanando el paisaje ya de por sí precioso de la masía. El clima apacible y el sol se suman a dar todavía más esplendor a la fiesta.
En un momento dado, que diría un ilustre maestro del futbol, se desencadena el protocolo con la llegada de la novia. El novio y la madrina salen del brazo y se dirigen al ara de la ceremonia por una alfombra roja, justo detras la madre de la novia y el padre del novio hacen el mismo recorrido, y finalmente la novia y su padre, precedidos por Daniela que lleva los anillos, se acercan por el mismo camino hasta donde espera el novio.
A partir de ahí y una vez pasada "la gallina de carne", que diría el mismo maestro futbolero, el evento es encantador, con una jueza que personaliza de manera rápida y divertida las vidas de los novios y con excelente tono de humor, no exento de realismo, explica como son las cosas una vez acabado el acto que estamos celebrando. Todo en la justa medida..., por algo es jueza.
Una vez acabado el acto más formal, se multiplican los abrazos y besos de todos para todos, de manera que llega un momento que no sabes ya a quien has abrazado y a quien no, pero es lo que toca en estos momentos y no deja de ser reconfortante tantas muestra de cariño en un espacio de tiempo tan corto.
A partir de aquí, empieza el jolgorio. Primero el aperitivo en el patio con los olivos: tal como ya sabíamos algunos, excelente, tanto el lugar como el material (sólido y líquido). Poco a poco con la bajada del sol va refrescando un poco, y quizá por eso pasamos algo precipitadamente al salón interior para seguir ya con la cena, sentados y acomodados. La solución del reparto de las mesas y la identificación de los lugares destinados a cada uno son muy originales y divertidas a la vez.
Los novios y la tarta
La cena discurre por los senderos adecuados y no faltan las sorpresas: el plato estrella del Manel (huevos fritos), los brindis, la tarta, el musical "tractor amarillo", los regalos a los abuelos de los novios, la familia m&m, regalos a otros amigos, regalo a Mery y David (este día hace 6 meses justos de su boda), la entrega de los novios a Izarbe y Carlos, etc... y el baile de los novios, sorprendente para mí y supongo que para algunos más. Bailaron que parecían Ginger y Fred.
A partir de ahí, con el desmadre ya instalado empezo el DJ su faena, y la barra libre, la música, el fotomatón, las chuches y un largo etcetera de cosas, incluido los Vega Rovaina, que nos fumamos algunos en el jardín, amparados en un magnífico gin-tónic y una estufa de gas de esas de las terrazas de los bares.
Así sigue la fiesta hasta que poco a poco van abandonando el recinto los invitados en orden de edad, empezando por los más mayores y acabando por los más jóvenes, excepto algunos (padres y cercanos) que nos quedamos hasta el final.
Un gran día, todo perfecto y en su punto. Enhorabuena a los novios, por la boda y por la organización que fue precisa y muy lograda. Repito, excelente.

jueves, 4 de mayo de 2017

Semana... santa?

Llega la Semana Santa. Este año le toca algo más tarde y tiene como especial conotación que estamos a una semana de la boda de Manel (esa será otra entrada) y que tenemos que celebrar la boda de Pedro, el hijo de Pedro y Pili Porta.
Además este año en la primera parte de la semana, el grupo de GRmanía ha transitado por el "Camí de Cavalls" de Menorca, y con tantas celebraciones no hemos podido apuntarnos. Menos mal que el grupo dispone de excelentes fotógrafos, magníficos cronistas y maravillosos componentes, que entre unos y otros han hecho que hayamos participado en la aventura, al menos virtualmente. Gracias a todos por haberlo hecho posible.
El refugio
Hechos estos preámbulos, cargamos el coche con todo tipo de maletas, bolsas y paquetería, y el miércoles nos lanzamos después de comer, ligero por cierto, al "eix transversal" que sumado a una parte de la A-2 y otra de la A-131 (Carretera de Fraga a Huesca) nos depositó en Villanueva de Sijena, nuestro destino, en poco más de dos horas. Descarga, instalación en la casa, salutaciones de rigor a la familia, contacto con los amigos, y programación del primer almuerzo con los amigotes de mesa y bar. Antes de ir a cenar, las ya típicas cervezas con cacahuetes sin pelar, y después del ágape el insustituible gin-tonic a la carta del "Barbero".
El primer día, entre el almuerzo y las visitas a familiares y conocidos, más algún que otro encargo pendiente pasa relativamente rápido, pero sin prisas, ni nada que se parezca en lo más mínimo al estrés. Paseo vespertino ni que sea para mover las piernas un poco y desentumecer los músculos por las horas sentados en la mesa y en los taburetes del bar... Gin-tónic en el Barbero y cháchara hasta que la gente comienza a bostezar, que es la hora marcada para que cada uno vuelva a su casa... a descansar, que mañana hay que organizarse.
Los jóvenes
Total que una vez almorzados en Alcolea, un pica pica de salteado de longaniza y setas, morro frito, pulpitos en salsa y huevos frtios, regresamos al pueblo con la intención  de poner en marcha "la mona" del día siguiente. "La mona" por si alguien no conoce las costumbres de la zona es una comida en el monte, en un refugio, o en un mas, o masada, o masía, en la que se consume todo tipo de platos, eso sí, sin compasión ni mesura, y en la que no pueden faltar las costillitas y chuletitas de cordero a la brasa. En el caso concreto de nuestro grupo se le añade una paella de marisco, en la que tampoco puede faltar el conejo.
Los jóvenes
Hechas estas consideraciones hay que poner en marcha el evento: Mª Luisa suele encargarse de "alquilar" el refugio con meses de antelación y ya estaba hecho (precio asequible de 12 euros, por ser del pueblo). Después hay que comprar los carnicos (cordero, cerdo, conejo), los pescados (calamar, sepia, cigalas, almejas, gambas, mejillones...etc) y el resto de ingredientes (pan, aceite, ajo, patatas, olivas y un largo etcétera de otros productos). También se hace un repaso a la bodega de "la peña" (esta será otra entrada del blog), para evaluar el estado de reservas alcohólicas o no, y en consecuencia programar la compra de lo que haga falta. Otros productos imprescidibles son el café, el hielo... y los puros para completar el festín. También son imprescindibles la paellera, la parrilla y las ruedas de gas butano, así como la leña para cocinar todos estos manjares.
Pues eso que con esta ingente cantidad de trabajo que hacer y organizar, pensaba que necesitaríamos todo el día para sacarlo adelante, pero... sorpresa relativa porque quien más quien menos lo sabía: Pili Porta y Pedro se encargaban de todo, y lo más interesante, lo pagaban todo... Era ni más ni menos que la celebración de la boda de su hijo Pedro.
Los un poco menos jóvenes
Así que una vez concretado lo del butano y la paellera y parrilla, nos quedamos sin trabajo de preparación y no nos quedó más remedio que pasar la tarde otra vez en el Barbero, donde programamos la cocina del día de la Mona, ya que en esta ocasión se sumaban al festejo algunos de los hijos e hijas del grupo y de 18 habitualmente pasamos a 32 comensales. Decidimos que serían dos las paellas que haríamos a la vez en dos paelleras, Carlos David y yo mismo.
El día de autos, sábado por la mañana nos reunimos todos delante de la Peña como cada año. Cargamos los coches como mejor pudimos y cuando llegaron Pedro y Pili, los últimos, como casi cada año, aunque esta vez totalmente justificado por la faenada de hacerlo todo. Bueno otros años también está justificado porque se encargan de traer los pescados.
Los "paelleros"
Con más o menos disputas, casi siempre entre conyuges, llegamos al refugio. Unos a buscar leña que este año estaba cerca y era abundante, otros a preparar la paella. Tal como quedamos, ejercí de maestro paellero y Carlos de alumno. Iba haciendo los pasos del guiso y Carlos los repetía de manera mimética, para que todo quedase igual. El resto colaboraban en poner la mesa, el vermut, y preparar las brasas para la carne, que este año las hicimos en el hogar de fuera.
Así que empezamos a comer, a beber, a reir, a jugar, a fumar, como cada año, pasando un excelente día con la ya típica excursión de las chicas a buscar romero, tomillo y otras hierbas aromáticas, aunque en realidad creo que van a "la toilette". Recogida de trastos, adecentamiento del local (mejor que lo encontramos), y vuelta al pueblo, para... preparar la cena.
Epilogo: Día perfecto con amigos, a conservar mientras el cuerpo aguante. Por cierto y para poner a cada uno en su sitio, la paella de Carlos estaba más buena que la mía...

viernes, 24 de marzo de 2017

Entender lo de la justicia...

Hay cosas en este mundo que no entiendo, otras que me cuesta entender y otras que más o menos creo que entiendo. Hoy en día seguir procesos judiciales, del tipo que sean, básicamente por la prensa, es una cosa más que común. Solo hace falta que leas los periódicos y tienes un inmenso abanico delante de tus ojos, con todo tipo de temas, corrupción, desobediencia, homicidios, robos, etc... Y claro, ahí es donde me lío, porque los criterios según el tema son tan diversos que me despistan.
Una representación de la justicia
Pongo como premisa, que cuando te explican los fundamentos jurídicos de una y otra decisión, basados en las correspondientes leyes, seguramente todo tiene explicación, pero como eso no suele ocurrir en las fuentes generalistas que es en las que yo me informo, sigo con el despiste.
Ahora recuerdo una sentencia de alguien que asestó más de cuarenta puñaladas a una víctima y la noticia decía que no había habido ensañamiento y por eso se rebajaba la pena al agresor... Luego un magistrado puntualizaba que al haber causado la muerte con la primera puñalada, ya no cabía hablar de ensañamiento en las otras 39 porque ya no había víctima sino un cadáver. Vale, es lo que dice la legislación: Entendido.
A otra cosa: Se están juzgando estos días diversos hechos, todos ellos relevantes por la notoriedad de los personajes, por las cantidades dinerarias de las que se habla y también por la utilización que cada parte hace del juicio, para arrimar el ascua a su sardina.
Tribunal Supremo EEUU
Y en este contexto, lo que parece estar de moda o por lo menos utilizado con frecuencia es el fenómeno del "chivatismo" o el de "tirar de la manta": Si "colaboras" con el fiscal, o sea le explicas lo que pasó realmente, según tu versión, que casi siempre perjudica al otro y no a tí mismo, te perdonan una parte de la posible pena que te vaya a tocar. Seguro que jurídicamente no esta bien expresado lo de "perdonan" y tiene otro nombre más técnico, pero creo que a efectos prácticos es lo mismo.
Por lo que entiendo, es como si se tratase de un beneficio penitenciario "a cuenta" por la colaboración ya que se supone que te estas portando bien antes de que te condenen. Lo que no entiendo bien es en los casos en que estoy viendo, quien decide dar a uno u otro el beneficio de colaborador: el fiscal? el juez? los abogados? todos juntos? Y claro, tampoco entiendo si le preguntan al presunto culpable si quiere entrar en este "juego" o se ha de ofrecer él mismo para pactar.
Total que si un colega y yo hacemos juntos una fechoría del tipo que sea, y por supuesto antes de que se demuestre la autoría y participación de cada uno de nosotros en los hechos, que creo se establece en la sentencia, entiendo que yo tendría que hacer llegar a "alguien" la intención de colaborar, para cargarle "el marrón" a mi compañero... Pero también podría ser que se me adelantase y me lo cargara a mí...
Aceptamos que yo "colaboro" primero y facilito datos y pruebas del hecho, supongo que suficientemente creíbles o constatables por el fiscal, que obviamente incriminan a mi compañero, y pacto una rebaja de la pena que me tocaría pagar... empieza un juicio en el que al menos para mí se podría obviar, diga lo que diga ya tengo sentencia "previa" y solo se dirimiría lo que "pillaría" mi compañero, o ya ex-compañero de fatigas.
Celebración de un juicio en otros tiempos
Para acabar, como parece que en esto de la administración de justicia casi todo es recurrible hasta al menos un nivel superior, tengo otra duda: en el recurso se podría "fastidiar" mi pacto. Inquietud razonable, porque si es que sí, menuda gracia he hecho, y si es que no para qué se admite el recurso...? Supongo que solo para valorar si es ajustado a la ley lo que ha pillado mi amigo, o ex-amigo.
Bueno, pediría a alguno de los periodistas que trabajan en información judicial, nos expliquen con algo más de profundidad, como va esto de los pactos con los fiscales, porque sino algunos nos quedamos con mil dudas y sin entender cosas, que quiero pensar que obedecen exclusivamente a nuestra ignorancia del tema.
Con la escasa posibilidad que este ruego llegue a alguien a quien va dirigido, procuraré estudiarmelo por mi cuenta, y si llego a alguna conclusión, lo cuento en otra entrada.




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